Hay recetas que se convierten en comodines en la cocina, y este quiche de jamón y queso es una de ellas. Es práctico, reconfortante y tan versátil que funciona igual de bien para el desayuno, un brunch de fin de semana, un almuerzo ligero o una cena sencilla entre semana. Lo mejor de todo es que no necesitas complicarte con una masa casera: usando una masa de tarta refrigerada, el resultado es delicioso y el esfuerzo mínimo.
Desde que sale del horno, este quiche conquista con su aroma suave y su superficie dorada. Al cortarlo, se revela un relleno cremoso, bien equilibrado, donde el jamón aporta sabor y el queso se funde perfectamente con los huevos. Es una de esas recetas que siempre quedan bien y que gustan a toda la familia, incluso a los más exigentes.
Por qué esta receta de quiche es tan especial
El quiche tiene su origen en la cocina francesa, pero con el paso del tiempo se ha adaptado a todo tipo de hogares y estilos de vida. Esta versión de jamón y queso destaca por su sencillez y por ingredientes fáciles de conseguir. No requiere técnicas complicadas ni pasos interminables, lo que la convierte en una receta ideal tanto para cocineros principiantes como para quienes buscan algo rápido y confiable.
En casa, este quiche se ha convertido en un clásico. Lo preparo cuando quiero algo sabroso sin pasar horas en la cocina, y también cuando tengo invitados y necesito un plato que se pueda hacer con anticipación. Siempre desaparece rápido, lo cual es la mejor prueba de que funciona.
Ingredientes
Masa y relleno
- 1 masa de pastel refrigerada redonda
- 4 onzas de jamón cortado en cubitos
- 1 1/2 tazas de queso Colby rallado
- 1/2 cebolla amarilla pequeña, cortada en cubitos
- 4 huevos
- 1 taza de mitad y mitad o leche entera
- 1/2 cucharadita de mostaza seca
- Sal y pimienta al gusto
Si tienes jamón sobrante de una comida anterior, esta receta es perfecta para aprovecharlo. En cuanto al queso, el Colby aporta un sabor suave y cremoso, pero puedes sustituirlo por cheddar sin ningún problema.
Preparación quiche de jamón y queso







- Comienza precalentando el horno a 200 °C (400 °F). Extiende la masa de tarta refrigerada en un molde para quiche o tarta y dobla ligeramente los bordes para darle un acabado prolijo.
- Distribuye el jamón en cubitos, la cebolla y el queso sobre la base de la masa. Puedes mezclarlos previamente en un tazón o colocarlos en capas directamente sobre la masa; hacerlo en capas ahorra un recipiente extra para lavar y queda igual de bien.
- En un tazón aparte, bate los huevos junto con la mitad y mitad (o leche), la mostaza seca, la sal y la pimienta. Asegúrate de que la mezcla quede bien integrada. Vierte este líquido con cuidado sobre el relleno, dejando que se distribuya de forma uniforme.
- Lleva el quiche al horno y hornea durante 15 minutos a 200 °C. Pasado ese tiempo, sin sacar el molde, baja la temperatura a 175 °C (350 °F) y continúa horneando durante unos 35 minutos más. El quiche estará listo cuando la superficie esté dorada y el centro firme, sin moverse al agitar ligeramente el molde.
- Retira del horno y deja reposar entre 5 y 10 minutos antes de cortar. Este reposo es clave para que las porciones salgan limpias y el relleno termine de asentarse.
Consejos útiles para un quiche perfecto
- Si quieres un relleno aún más cremoso, usa mitad y mitad en lugar de leche.
- No sobrecargues el quiche con demasiados ingredientes para evitar que quede húmedo.
- Si notas que los bordes se doran demasiado rápido, cúbrelos ligeramente con papel aluminio.
- Este quiche se puede preparar con antelación y recalentar suavemente antes de servir.
Conservación y almacenamiento

Las sobras se conservan muy bien en el refrigerador hasta por 3 o 4 días, guardadas en un recipiente hermético. También puedes congelar el quiche ya horneado y enfriado; para recalentarlo, basta con llevarlo al horno a baja temperatura hasta que esté caliente por dentro.
Información nutricional por porción
- Calorías: 361 kcal
- Carbohidratos: 17 g
- Proteínas: 17 g
- Grasas: 25 g
- Grasas saturadas: 12 g
- Colesterol: 164 mg
- Sodio: 596 mg
- Potasio: 157 mg
- Fibra: 1 g
- Azúcar: 1 g
- Vitamina A: 584 UI
- Vitamina C: 1 mg
- Calcio: 268 mg
- Hierro: 2 mg
Variaciones para darle tu toque personal
- Añade espinaca salteada para una versión más vegetal
- Sustituye el jamón por tocino dorado o salchicha cocida
- Usa queso suizo o gruyere para un sabor más intenso
- Agrega champiñones salteados o pimientos para más textura
Ideas para acompañar este quiche

- En el desayuno o brunch, acompáñalo con fruta fresca o pan dulce
- Para el almuerzo, una ensalada verde ligera equilibra perfectamente el plato
- En la cena, combina muy bien con una sopa suave como tomate o verduras
- También queda delicioso con papas asadas o una ensalada de papas
Anímate a prepararlo y compartirlo
Este quiche de jamón y queso demuestra que no hace falta complicarse para disfrutar de una comida deliciosa. Es práctico, adaptable y siempre queda bien. Prepáralo para una ocasión especial o para resolver una comida cotidiana con sabor y comodidad. Una vez lo pruebes, seguro se convertirá en uno de tus favoritos.











